Manifiesto
Por qué existe Atarazana Founder House, para quién es y cómo queremos que funcione.
Málaga ya está en el mapa
Un gran evento se visita una vez. A una comunidad se vuelve.
Málaga hace tiempo que dejó de ser una promesa. Hay startups, universidades, talento técnico, inversión, aceleradoras y un polo tecnológico que no deja de crecer. Ese trabajo ya está hecho, y no fue casualidad.
Lo que echábamos de menos no era otro gran evento. Era un sitio donde la gente que construye pudiera juntarse con regularidad, sin esperar a la próxima gran cita y sin tener que coger un avión. Un ecosistema no vive solo de sus grandes eventos, sino de lo que pasa entre uno y otro: una conversación que no estaba prevista, un prototipo que se enseña antes de tiempo, una cara que vuelve y una idea que se decide montar entre varios.
Atarazana Founder House ocupa ese hueco: encuentros pequeños y frecuentes para que las caras dejen de ser desconocidas.
Lo que haces, no cómo lo cuentas
Aquí importa lo que construyes, no cómo lo presentas.
Atarazana Founder House está pensada para quien hace el trabajo. Lo que cuenta es qué estás intentando construir, qué has aprendido por el camino y cuánto lo compartes. El cargo, la empresa y los seguidores se quedan fuera.
Nos gusta la gente que enseña lo que hace: código, producto, arquitectura, errores y preguntas incómodas. Un lanzamiento a medias da mejor conversación que una historia de éxito pulida.
- Una demo vale más que un pitch.
- Una decisión difícil vale más que diez consejos genéricos.
- Una pregunta sincera vale más que una tarjeta de visita.
Qué pasa en cada encuentro
Nos juntamos para conocer a otras personas del mundo tech de Málaga. Hay charlas para descubrir qué están haciendo los demás y tiempo para hablar, picar algo y ver qué surge.
Conocernos
Poner cara a gente que trabaja en tecnología en Málaga, contar en qué andas y escuchar a los demás. A veces la conversación se queda en una buena charla. Otras, acaba en una amistad, una idea o algo que hacéis juntos.
Charlas
Personas de software, IA, deep tech y startups comparten lo que están haciendo y lo que han aprendido por el camino. Una oportunidad para descubrir proyectos y preguntar a quienes están detrás.
Algo para picar y seguir hablando
Después de las charlas hay comida, bebida y tiempo para conocernos. Puedes seguir una conversación, acercarte a alguien que acaba de presentar o hablar con quien tienes al lado.
Quién entra y por qué
Quién entra depende de lo que aportas, no de tu cargo.
Pedimos invitación para cuidar lo que pasa dentro. Queremos que cada persona que entra mejore la conversación, y con eso basta: entra quien está construyendo algo y tiene algo que aportar.
Buscamos una mezcla de founders, ingenieros, gente de research, producto y diseño, estudiantes excepcionales y perfiles difíciles de clasificar. Gente con trayectoria y gente que todavía no es conocida pero ya está haciendo un trabajo muy bueno.
En cada encuentro reservamos sitio para caras nuevas. Formar parte de la comunidad se consigue viniendo, volviendo y echando una mano a los demás.
Nuestras reglas
Enseña lo que haces
Si puedes enseñarlo funcionando, no lo cuentes solo con diapositivas.
Sin teatro
Charlas y conversación directa. Siempre hay sitio para la pregunta difícil.
El trabajo antes que el cargo
Lo que has construido importa más que cómo queda tu cargo en LinkedIn.
Lo inacabado también vale
Un trabajo a medias da mejores conversaciones que un caso de éxito cerrado.
Ayuda antes de pedir
Presenta a dos personas, comparte lo que sabes, desbloquea a alguien.
Seleccionado, pero abierto
Cuidamos quién está en la sala y siempre dejamos sitio para talento nuevo.
Lo que se dice, se queda
Quien comparte algo decide si puede salir de la sala.
Los partners no deciden
Los partners hacen posible cada encuentro, pero no eligen quién entra, quién habla ni de qué se habla.
Lo que no hacemos
No hacemos dinámicas de networking forzadas, ni rondas de tarjetas, ni charlas comerciales. Si una conversación necesita un juego para arrancar, probablemente no iba a ser buena. Ponemos las condiciones y nos apartamos:
- Una mesa compartida.
- Una demo sincera.
- Algo de beber después de la última charla.
No venimos a sustituir a nadie. Nos apoyamos en el trabajo de quienes llevan años moviendo el ecosistema de Málaga y añadimos algo más pequeño, más frecuente y centrado en quien construye.
Por qué este nombre
Otras herramientas, la misma actitud.
Las Atarazanas eran los astilleros de Málaga en época nazarí: el sitio donde se construían los barcos que cruzaban el Mediterráneo. Trabajo de taller, sin escenario. Del edificio queda la puerta, que hoy es la entrada del Mercado de Atarazanas.
Nos interesa esa actitud, no la nostalgia: hacer las cosas con las manos, probar, mezclarse y crear sin pedir permiso. Hoy esa energía está en quienes construyen productos, empresas y tecnología desde aquí. Ha cambiado el material. La actitud es la misma.
Una comunidad, no un local
Atarazana Founder House es la gente que vuelve.
No tenemos sede fija. Cada encuentro se hace en un sitio distinto de Málaga y, cuando acaba la noche, lo que queda son las relaciones, los productos que se enseñaron, las conversaciones que siguen abiertas y las cosas que se empiezan a construir después.
Queremos ser el sitio al que vuelves: donde una conversación acaba en empresa, una demo encuentra su primer cliente y una idea encuentra a su primer ingeniero. Nos vemos dentro.
Cuéntanos qué estás construyendo.
Solicita invitación en Luma con un enlace a lo que estás haciendo: tu web, tu GitHub, tu producto o un post. La Session 001 será el 29 de octubre.